Lolita Bosch es escritora y activista. Dona un 30% de su tiempo y su dinero para trabajar contra la violencia y la exclusión social. ¿Su manera de trabajar por la paz? Investiga desde hace muchos años el proceso de creación literaria con la intención no sólo de repensarlo y transitarlo tantas veces como sea posible, sino de convertirlo en una herramienta que permita generar un movimiento transversal y global por el bien común.

Quiere escuchar y dialogar con creadoras, creadores y personas interesadas en el arte y la literatura como forma de penamiento en el Campus Literario. Quiere aprender y ayudar a las víctimas de la violencia y la exclusión social en el Colectivo FU. Y a las niñas, niños y adolescentes en el Campus Mila. Cree que son tres colectivos esenciales para pensar.

Por eso es que, en los tres campus, comparte con todas ellas y todos ellos su conocimiento sobre cómo el pensamiento literario nos permite mirarnos las unas a los otros de una manera honesta y rigurosa; cómo nos ayuda a mostrarnos un mundo propio y a querer entender el mundo de los demás; y como nos conmina a un proceso íntimo y necesario basado en nuestra capacidad creativa, pero también en la humildad y la curiosidad como motor cultural y de transformación social.

Lolita trabaja desde y para muchos lugares del mundo. En un vals sin fin por el planeta.