¡El Método Mandarina es el corazón del Campus!
No es una técnica ni un conjunto de pautas. Es una manera de comprender qué ocurre dentro del texto y cómo hacerlo crecer.
Por eso funciona tanto si estás empezando como si ya escribes.
¿Se puede aprender a escribir?
Sí. Y no solo si empiezas de cero. También si ya escribes y quieres ir más allá, comprender mejor tu texto o dar un paso importante en tu proceso. El problema es no tener herramientas para entender qué está ocurriendo mientras escribes.
Y eso es precisamente lo que trabaja el Método Mandarina.
¿De dónde sale este Método?
El Método Mandarina no nace de una teoría. Nace de una investigación real.
Lolita estudió en la UNAM de México una Maestría en literatura hispanoamericana (especialidad mexicana) e hizo una tesis sobre cómo los libros se construyen a sí mismos.
A principios de los años 2000, Bosch abrió en México una escuela de escritura dentro de la red de ciudades refugio del escritor perseguido Salman Rushdie, junto con el escritor Mario Bellatin. Durante dos años, investigaron una pregunta muy concreta: ¿se puede enseñar a escribir?
Y, todavía más importante: ¿se puede aprender?
De ahí surgió uno de los programas de escritura más innovadores del mundo.
Pero la búsqueda de respuestas no se detuvo aquí. Durante más de diez años, Lolita Bosch continuó investigando hasta desarrollar el Método Mandarina, en el marco de su doctorado en Filosofía (Ciudadanía y Derechos Humanos), dirigido por el filósofo Miguel Morey.
En 2007 abrió en Barcelona el Campus Colectivo como parte de un proyecto global a favor de hacer asequible para cualquiera una educación literaria de calidad; pero también contra la violencia, la pobreza y la exclusión social. El resultado es el Campus Lolita y muchos proyectos de activismo que Lolita Bosch ha realizado en muchos países del mundo.
Lo que hoy sostiene el Campus no es un proyecto comercial, sino una intuición literaria a favor de la paz, la justicia y el rigor.
¿Cómo funciona?
El Método Mandarina no parte de fórmulas. Parte de ti. De lo que tienes entre manos, aunque todavía no lo tengas claro. De tu mirada, de tu deseo de escribir y de lo que está en juego en tu texto.
No trabajamos contigo para que escribas «correctamente». Trabajamos juntas para que entiendas qué está pasando en tu texto, qué necesita y cómo hacerlo crecer. Eso es lo que te permite dejar de dudar y empezar a decidir. Y hacer el mejor texto que seas capaz de hacer ahora.
Un ecosistema que ha evolucionado
El Campus empezó en 2007 con formación presencial en diversas sedes de la Ciudad de Barcelona; como la Biblioteca Bonemaison, Institut del Teatre o Biblioteca Jaume Fuster.
Después, y a raíz de la pandemia, se convirtió en un proyecto de creación con un modelo semipresencial.
Y con el tiempo hemos llegado a algunas conclusiones:
- Es importante descentralizar el aprendizaje y sacarlo de las grandes capitales.
- Cuando las personas trabajan de manera autónoma, con materiales bien pensados y una guía precisa, el proceso es más profundo y más eficaz.
- La gente en su casa se siente quién es y esto es fundamental para escribir.
- Una de las cosas que hay que aprender cuando queremos escribir, es a estar solas (y aunque aquí no estarás sola, estarlo durante una parte del proceso te servirá para ir creando una disciplina).
Por eso hoy trabajamos con lo que llamamos Mandarina 3.0: programas online rigurosos, contenidos pensados con profundidad, acompañamiento puntual y útil, y respeto por el ritmo individual.
No es una simplificación. Es una manera de concentrar el valor donde realmente importa.
¿En qué te ayudará?
Empezar a escribir sin bloqueo, entender qué funciona en tu texto y qué no, construir una mirada literaria propia, hacer crecer un proyecto (tengas o no una idea clara al empezar) y confiar en tu proceso y en tu manera de hacer las cosas. Porque eso es exactamente lo que necesitas para escribir bien: ser quien ya eres. Por eso no te enseñamos a escribir como lo hacen los demás. Te ayudamos a escribir como eres tú.
Pero además, educar la mirada literaria nos ayuda a comprendernos mejor y a ser más humildes, curiosos y empáticos cuando observamos el mundo y las personas que lo habitan.
¿Por qué funciona?
- Funciona porque no simplifica el proceso. Lo respeta.
- Porque no te dice qué tienes que escribir. Te ayuda a entender qué estás escribiendo.
- Y porque parte de una idea muy clara: a escribir bien se aprende.
- Y se aprende utilizando tu deseo y el texto que quieres escribir como material de creación que ponemos en el centro.
Si ya quieres empezar
No tienes que esperar a septiembre. ¡El Campus nunca cierra!
Un proyecto también social
El Campus Lolita no es solo una escuela de escritura. También es un centro de investigación. Y un proyecto global con tres compromisos claros:
1. Facilitar el acceso a educación literaria de calidad y hacerlo a un precio justo. Además ofrecemos muchísimas becas. Porque nadie debería dejar de estudiar y aprender por dinero.
2. Intervenir literariamente la sociedad para hacerla más equitativa y nuestros cuerpos para que vivan mejor. Aquí puedes ver algunos de los proyectos realizados. En la actualidad estamos trabajando en el Relato Sanador desde diversos ángulos y creando el nuevo proyecto del Relato Social. Porque sabemos que todas las personas tiene una historia que merece ser escuchada y que el relato es una herramienta de dignidad, memoria, conocimiento y transformación íntima y colectiva.
3. Acompañar a las víctimas de la pobreza, la exclusión social y la violencia íntima o colectiva. Y no sólo eso, sino dejarnos educar por todas ellas.
El nuestro es un proyecto propio y vivo. Y un centro global de investigación, creación e intervención social literaria. ¡Y hacemos muchas cosas con el dinero que entra en el Campus!
