Cuando sientes que has perdido el tiempo

Hay momentos en los que miramos hacia atrás y hacemos cuentas. Los años que estuvimos en una relación que no nos hacía bien, el tiempo dedicado a un trabajo que terminó destruyéndonos, todo lo que dejamos de hacer mientras cuidábamos a alguien, una etapa marcada por una enfermedad, años intentando conseguir algo que finalmente no ocurrió o simplemente una parte de nuestra vida que ahora sentimos que habríamos querido vivir de otra manera. Entonces aparece una frase especialmente dolorosa: he perdido demasiado tiempo. Y esa frase puede convertir diez o veinte años enteros en un espacio vacío, como si durante todo ese tiempo no hubiéramos vivido, pensado, querido, aprendido, sobrevivido, cambiado ni tomado decisiones con aquello que sabíamos entonces. Los Recorridos de Sanación del Campus Lolita no pretenden convencerte de que todo ocurre por alguna razón ni buscar una enseñanza positiva dentro de aquello que quizá desearías sinceramente no haber vivido. El Relato Sanador propone algo diferente: utilizar la escritura guiada para volver a mirar ese tiempo y preguntarte cómo lo estás contando hoy. ¿Qué llamas exactamente tiempo perdido? ¿Qué persona eras cuando tomaste aquellas decisiones? ¿Qué sabías entonces que ahora sabes de otra manera? ¿Qué ocurrió durante esos años además de aquello que hoy ocupa todo el relato? Escribir no cambia el tiempo ni devuelve lo que no ocurrió, pero puede ayudarnos a descubrir cuándo hemos reducido una parte enorme de nuestra vida a una única frase que ya no alcanza para contarla.

Un Relato Sanador no te pedirá que agradezcas aquello que te hizo daño ni que encuentres algo bueno en cada experiencia. Durante tres meses te propone una conversación íntima y autónoma en la que puedas releer tu historia desde distintos lugares, sin que nadie interprete tus textos ni decida qué conclusión deberías sacar. No necesitas saber escribir porque no estamos haciendo literatura. Utilizamos el lenguaje para que puedas escucharte y encontrar palabras más tuyas para aquello que has vivido. Si miras hacia atrás y sientes que hay una etapa de tu vida que todavía necesitas comprender, puedes hacer el test para encontrar tu camino de sanación y descubrir qué recorrido puede acercarse más a lo que necesitas ahora. Esta forma de recuperar nuestras historias sostiene también el Relato Social, legado del Campus, y el Compromiso del Relato Sanador, porque nuestras vidas tampoco suceden aisladas de las condiciones familiares, económicas, sociales o culturales que limitan muchas de nuestras decisiones. Quizá hubo años que habrías querido vivir de otra manera y reconocerlo también forma parte de decirte la verdad. Pero esos años son tuyos. No pertenecen únicamente a la persona, la enfermedad, el miedo, el trabajo o la situación que los ocupó. Recuperar tu relato puede ser también recuperarlos: mirarlos enteros, comprender quién eras mientras los vivías y conseguir que el pasado no te robe además el tiempo que tienes ahora.

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