Tengo un libro empezado

Tener un libro empezado puede ser más difícil que no haber escrito todavía ninguna página. Cuando empezamos desde cero todo parece posible, pero cuando ya existen cincuenta, cien o doscientas páginas aparece una sensación distinta: hemos tomado muchas decisiones y no siempre sabemos si fueron las adecuadas. Quizá la historia avanzó durante meses y un día dejó de hacerlo. Quizá seguimos escribiendo pero sentimos que algo no funciona. O quizá hemos dejado el manuscrito tanto tiempo que ahora no sabemos cómo volver a entrar. En esos momentos es fácil pensar que nos hemos bloqueado y que necesitamos encontrar una idea nueva para continuar, cuando muchas veces lo que necesitamos es comprender mejor lo que ya tenemos. Releer un manuscrito no significa buscar únicamente qué está mal. Significa descubrir qué libro está intentando aparecer ahí dentro, qué decisiones lo sostienen, cuáles lo están alejando de sí mismo y qué preguntas todavía no hemos sabido responder. En el Campus Lolita trabajamos precisamente desde esa relación entre escritura y lectura, porque aprender a escribir también significa aprender a leer lo que una misma ha escrito. Los recorridos de escritura permiten incorporarse desde momentos muy diferentes y tener un libro empezado es uno de ellos. No hace falta tirarlo todo y comenzar otra vez ni defender cada página simplemente porque nos costó mucho escribirla. Hace falta adquirir suficiente criterio para reconocer qué merece permanecer y qué necesita transformarse.

El Recorrido Total de Escritura puede ayudarte a construir esas herramientas mientras continúas avanzando, porque un manuscrito no necesita únicamente más páginas: necesita decisiones. A veces continuar significará escribir el capítulo siguiente y otras veces volver veinte páginas atrás, cambiar un punto de vista, eliminar un personaje o comprender que la verdadera historia estaba en un lugar que hasta entonces parecía secundario. Si ya tienes un recorrido literario sólido y buscas una dedicación mucho más intensa para convertir la escritura en oficio, el Máster del Campus Lolita plantea otro tipo de proceso. Si no sabes dónde situar tu manuscrito ni qué camino necesitas para seguir, puedes hacer el test para saber cuál es tu camino ahora y partir de tu situación real, no de donde crees que deberías estar. También puedes consultar las becas del Campus Lolita si necesitas apoyo económico para acceder a un recorrido. Tener un libro a medias no significa haber fracasado al escribirlo. Significa haber llegado a un punto en el que las herramientas que te permitieron empezar quizá ya no bastan para continuar. Y eso forma parte del proceso. Las novelas crecen y empiezan a exigirnos preguntas más difíciles. Aprender a responderlas es precisamente lo que nos permite seguir avanzando hasta que un manuscrito que durante mucho tiempo parecía detenido vuelve a abrir camino y encontramos, por fin, la siguiente página.

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