¿Y si la mejor herramienta que tienes para escribir no tuvieras que aprenderla?
Si has llegado hasta aquí es porque ya tienes intuición literaria, pero quizá todavía no lo sabes. Ni siquiera sabes qué es ni cómo utilizarla. Pero localizarla y pulirla es aprender a escucharte, ponerla a prueba y aprender a hacerle caso. Porque cuanto más afinas tu intuición, más aprendes algo mucho más importante que cualquier técnica: aprendes a usarte a ti para escribir.
Quizá los que escriben bien no sean siempre los demás.
Responde estas preguntas sin pensar demasiado y hablamos.
