Cuando te cuesta tomar una decisión

Hay decisiones que parecen crecer cuanto más pensamos en ellas. Irnos o quedarnos, aceptar o rechazar una propuesta, cambiar de trabajo, terminar una relación, empezar algo nuevo, decir lo que pensamos o esperar un poco más. Buscamos información, hacemos listas mentales, preguntamos a personas de confianza, imaginamos todas las consecuencias posibles y, aun así, no conseguimos sentir que tenemos una respuesta. A veces no nos falta información. Lo que nos paraliza es la necesidad de saber de antemano que no vamos a equivocarnos. Queremos tomar una decisión desde un lugar imposible: conocer hoy todo lo que ocurrirá después. Y cuanto más importante es aquello que está en juego, más fácil resulta dejar de escucharnos y empezar a buscar fuera una certeza que nadie puede darnos. Qué harías tú, qué crees que debería hacer, cuál es la decisión correcta. Los Recorridos de Sanación del Campus Lolita no pretenden responder esas preguntas por ti. El Relato Sanador parte precisamente de que nosotras no tenemos las respuestas sobre tu vida. Utiliza la escritura guiada para que puedas escuchar qué dices tú cuando las opiniones de las demás dejan de ocupar todo el espacio, qué deseas, qué temes perder, qué estás intentando proteger, qué precio tendría cada posibilidad y qué voces aparecen cuando imaginas equivocarte. No busca llevarte hacia una decisión concreta. Busca ayudarte a recuperar el lugar desde el que esa decisión pueda ser realmente tuya.

Durante tres meses, un Relato Sanador propone una conversación íntima y autónoma contigo misma. Cada pregunta continúa la anterior, nadie interpreta tus textos y no necesitas saber escribir ni hacer literatura. El lenguaje sirve para detener esa conversación que a veces gira tan deprisa dentro de nuestra cabeza que ya no sabemos distinguir una intuición de un miedo, un deseo de una obligación o nuestra propia voz de las opiniones que hemos ido recogiendo. Si tienes una decisión delante o simplemente sientes que llevas demasiado tiempo paralizada sin saber hacia dónde moverte, puedes hacer el test para encontrar tu camino de sanación y descubrir qué recorrido puede acompañarte ahora. La posibilidad de decidir sobre nuestra propia vida atraviesa también el Relato Social, legado del Campus, y el Compromiso del Relato Sanador, porque ninguna decisión sucede en el vacío: nuestras posibilidades están condicionadas por los recursos, responsabilidades, relaciones y circunstancias que tenemos. Escucharte no significa fingir que esos límites no existen. Significa poder incluir también tu voz dentro de ellos. Tomar una decisión no garantiza que todo vaya a salir como esperabas y confiar en ti tampoco significa creer que nunca te equivocarás. Puede significar saber que, incluso si algo no resulta como querías, podrás volver a escucharte, comprender lo ocurrido y decidir otra vez. Quizá la confianza no consiste en saber siempre cuál es el camino correcto, sino en recuperar la certeza de que tu propia voz también merece estar presente cuando eliges por dónde continuar.

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